A veces basta con cambiar
de perspectiva para ver
la verdad del otro
Dan Brown.
Por Manuel Olvera Sánchez.
Referirnos al trabajo infantil, es algo demasiado complejo, para empezar, hay quienes encuadran este tipo de eventos en aquellos niños o niñas antes de cumplir los 18 años, y otra más difícil de reconocer por los gobernantes es la pobreza en la que se encuentran muchos de ellos, ya sea en la zona urbana y peor aún en la zona rural.
Desafortunadamente, el trabajo infantil hoy es una de las realidades que se viven en todo el mundo y es urgente su atención por los diferentes órdenes de gobierno, ya que de él derivan situaciones de máxima explotación y abuso, sin que las autoridades actúen y en muchos de los casos, los padres de familia consienten este tipo de fenómenos, ya que de esta forma ingresan recursos económicos al seno familiar.
No obstante que se han llevado a cabo múltiples tareas por parte de organismos internacionales sobre la conciencia y las consecuencias que trae consigo el trabajo infantil como lo son el robarle la infancia y un futuro promisorio a infinidad de niños y niñas, hoy desgraciadamente observamos como las cifras en lugar de disminuir, van en incremento con las consecuencias que esto deriva.
Vale recordar que tan solo en la actualidad existen aproximadamente 138 millones de niñas y niños que se encuentran atrapados desarrollando actividades como lo son el trabajo doméstico e incluso actividades prohibidas que ponen en perjuicio su sano crecimiento. Si bien es cierto que existe cierto progreso en el sentido de erradicar el trabajo infantil, el mundo no ha logrado erradicarlo por completo todavía hoy en el 2026.
El trabajo infantil, independientemente de que expone a los infantes de manera extrema y en peligro, les roba aquellas oportunidades de jugar o recibir formación académica, lo anterior deriva en una realidad perpetua de pobreza y desigualdad social, que compromete su futuro e incluso a sus generaciones.
Todo lo anterior, es como consecuencia de que en la mayoría de los casos en los cuales se presenta el trabajo infantil es debido a que los padres de familia no tienen acceso a trabajos decentes y bien remunerados, por lo tanto, obligan en el seno familiar a que los menores de edad realicen trabajos con la finalidad de tener un ingreso extraordinario para solventar las múltiples necesidades, como lo son la alimentación, la salud, la convivencia y muchas otras más.
No debemos hacer un lado una realidad, como lo es la pobreza y la vulnerabilidad, ambos, propician que muchos niños se vean obligados a trabajar para poder sobrevivir, razón por demás, por la cual se ven obligados en algunos casos e incluso abandonar la escuela, ya que se encuentran en el dilema de o comen o reciben educación formativa para la vida.
Respecto a este asunto del trabajo infantil, las autoridades de los tres niveles de gobierno deben enfrentar de manera directa este fenómeno que viola los derechos infantiles a través de estrategias que realmente surtan efectos, como lo son una educación de excelencia, en la cual se garantice que todos los niños y niños tengan acceso a una educación relevante, que independientemente de que se promuevan y se incremente el salario mínimo, realmente se generen empleos formales, ya que en la mayoría de los casos, la informalidad es la que predomina.
En nuestro país, según cifras del INEGI existen aproximadamente 4 millones de niños y niñas que encuadran dentro del trabajo infantil, dentro de los cuales 2 millones se encuentran desarrollando actividades, no permitidas e incluso consideradas peligrosas como la razón, la minería, colabores, agropecuarias y los otros 2 millones aproximados, a cabo quehaceres domésticos en actividades las condiciones no son las apropiadas para un menor de edad.
Vale recordar que no todas las actividades que desarrollan los niños puede ser encuadrada como trabajo infantil, existe un tipo de trabajo que se denomina formativo, en el cual los niños o niñas desarrollan actividades en vacaciones, con la finalidad de aprender un oficio, contribuir en empresas familiares o incluso en tareas domésticas. Estos tipos de trabajo pueden considerarse como normales y pueden y encuadran en formativos.
En la mayoría de los casos cuando vemos que un niño se encuentra desarrollando el trabajo infantil, inmediatamente culpamos al Estado mexicano, sin tomar en cuenta que los responsables directos de que un niño esté alejado del trabajo infantil es la familia, sin embargo, cuando las condiciones de familias fracturadas o monoparentales el Estado debe de intervenir para garantizar el bienestar mínimo del menor y que pueda disfrutar de un crecimiento sano.
¡MÉXICO, HAZ MEMORIA!
La visión que tenías sobre mí, no la defraudare, eso me fortalece aún más, serás ese impulso para lograrlo.
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