Por Luis Enrique López Carreón
Dirigente del Movimiento Antorchista en Colima
Hay un aforismo popular que dice: “La conquista la hicieron los indios, y la independencia los españoles”. El significado estricto que se le da a esto, refleja la ironía aquella conocida, de cómo la conquista española de México fue posible mayormente por la participación de ejércitos indígenas al servicio de España; mientras que, por el contrario, en la Guerra de independencia, el bando insurgente estuvo formado e impulsado principalmente por españoles nacidos en América, con indiferencia o a expensas de la propia población indígena o mestiza.
En cuanto al aforismo citado, se dice que el jesuita y antropólogo José de Acosta la formuló así en 1590 en su Historia Natural y moral de las Indias: “Fue también gran providencia del Señor, que cuando fueron los primeros españoles, hallaron ayuda en los mismo indios, por haber parcialidades y grandes divisiones …En la Nueva España no es menos averiguado, que la ayuda de los de la provincia de Tlascala, por la perpetua enemistad que tenían con los mejicanos, dio al marqués don Fernando Cortes, y a los suyos la victoria y señorío de Méjico, y sin ellos fuera imposible ganarla, ni aún sustentarse en la tierra”.
Hasta aquí, imposible no concluir, que, la división y enemistad irreconciliable de los pueblos de todas las naciones pobres del mundo, en momentos cruciales de su historia, los condena casi siempre a vivir en el sometimiento y el maltrato más inhumano conocido, a manos de las naciones poderosas.
Veamos ahora qué es lo que hay de fondo en la segunda parte del aforismo popular, aquella que reza: “…la independencia (la hicieron) los españoles”.
Para motivaros un poco, atengámonos a la afirmación y el cuestionamiento marxista aquel que dice: “Son los hombres los que hacen su propia historia; pero, ¿qué determina los móviles de estos hombres, y, más exactamente, de las masas humanas? Marx afirma que la respuesta está en el modo de producción de cada época.
En relación a nuestro tema, ¿qué fue lo que determinó los móviles de todos los insurgentes que se dice que nos dieron patria? Los historiadores serios coinciden con Marx.
Para decir lo que diré me apoyaré en un trabajo de José Revueltas: “La Revolución mexicana y el proletariado”, de fácil consulta para los interesados sin prejuicio.
En 1493 los reyes de España recibieron de manos del Papa Alejandro VI las Bulas Alejandrina, un documento que otorgaba a los conquistadores el derecho de iniciar el despojo de los indígenas americanos, previa condición de implantar a como diera lugar el catolicismo. Una vez triunfadores en el Sitio de Tenochtitlan en 1521, los conquistadores comenzaron la rapiña de nuestro territorio.}
El reparto de tierra entre los vencedores se llevó a cabo a través de lo que se conoció como “Encomiendas” y “Mercedes reales”, lo que contribuyó a crear la gran propiedad latifundista basada sobre todo en el despojo de los pueblos indios. El sociólogo y jurista mexicano Lucio Mendieta y Núñez, cita en un trabajo el caso del reparto de tierras por el conde de Sierra Gorda en lo que hoy es Tamaulipas: “…lo cual hizo que desde principios del virreinato hubiera extensiones (de los españoles) donde podían caber tres y hasta cuatro pueblos de indios con su fundo legal, sus ejidos y sus tierras de repartimiento”.
Revueltas concluye: “Esta circunstancia trajo como consecuencia el primer elemento para la lucha de clases, lucha que quedó establecida entre los conquistadores latifundistas de un lado, y los indígenas desposeídos y pequeños propietarios, de otro.”
Pero los desposeedores de los indígenas no estaban constituidos solamente por los conquistadores; la Iglesia lentamente también se fue apoderando de la tierra hasta constituirse en una entidad latifundista de fuerza colosal. Aparecieron dos potencias latifundistas: los civiles y la Iglesia.
Pero el modo de producción pronto distinguió dos clases sociales entre los latifundistas civiles: por un lado, los propietarios “señores” parásitos, cuyos señoríos de tierra eran los más extensos del territorio, no explotaban la tierra como tal y vivían de la obtención de minerales y las subvenciones que quitaban a los indígenas. Y por el otro, los propietarios agricultores, cuyas posesiones eran mucho menores y explotaban la productividad agrícola de la tierra.
Fue este mismo modo de producción lo que fomentó los cruzamientos raciales. Entre los propietarios agricultores se catalogó a los criollos, es decir, el español radicado por dos o más generaciones en la Nueva España, vinculado a la tierra y propietario jurídicamente reconocido por la Corona (Hidalgo fue criollo). Fueron estos quienes más practicaron los cruzamientos con mujeres indígenas, pues se encontraban en la necesidad de enriquecer sus propiedades con las propiedades de los indígenas y tenían necesidad de mano de obra. Resultado de estos cruzamientos fueron los mestizos (Morelos fue mestizo).
Y aquí aparecieron los primeros barruntos de la Guerra de Independencia; pues, la explotación de la tierra, el hecho de volverla productiva por medio del trabajo, está reñida con el gran latifundio, con el señorío. O, más claramente, la organización de la producción de la tierra está reñida con la gran propiedad feudal.
Y con el tiempo, lo que tenía que pasar pasó. “Los móviles” de los conspiradores e insurgentes liderados primero por Hidalgo, y por Morelos y Vicente Guerrero después, no eran otros que los promovidos por el modo de producción de la tierra de los propietarios agricultores productivos, en su choque contra la gran propiedad latifundista de los gachupines o señores parásitos.
Revueltas sintetizó así el resultado de la guerra: “Tocó precisamente a la clase de los criollos agricultores, unidos a los propietarios de las minas que querían mayor libertad para la explotación de las mismas, y a los dueños de obrajes, ser la clase dirigente en la consumación de la Independencia en 1821. Para esto, naturalmente, se poyaron en el bajo clero revolucionario y en las masas indígenas desposeídas que luchaban desde 1810 con las armas en la mano”.
Ahora ya sabemos, por qué es que se dice que la independencia la hicieron los españoles. Descubrimos también, las verdaderas motivaciones que hay detrás del famoso “Grito de Dolores”; y finalmente, además, por qué es que, a 215 años de iniciada la Guerra de independencia, el pueblo pobre seguimos tan miserables como los primeros hombres y mujeres que se sumaron a Hidalgo en aquella emotiva madrugada del 16 de septiembre de 1810.

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